martes, 18 de noviembre de 2008

La deuda de los clubes de fútbol con hacienda

En 1990, los clubes de 1. ª Y 2. ª División debían 35.000 millones de pesetas. Para que no se produjera una situación insostenible, se creó un Plan de Saneamiento lo cual obligó a la mayoría de los clubes a convertirse en sociedades anónimas deportivas (las SAD) y los sometió a un intervencionismo administrativo.
Pues bien, ahora, el mundo del fútbol vuelve a estar inmerso en un gran descalabro económico. Esto significa que se han gastado cuantiosos recursos económicos procedentes de televisión y de otros ingresos, como los publicitarios, de patrocinio, operaciones urbanísticas, etcétera, que obtuvieron durante estos años.
Se ha demostrado, por lo tanto que el sistema fracasó porque no solo se redujo la deuda sino que está aumentando y que ese control de las SAD no ha hecho nada. Pero, este fracaso no solo es consecuencia de la legislación. Los clubes de fútbol, son sociedades anónimas, o lo que es lo mismo son empresarios y están sometidos a las mismas normas contables, mercantiles, laborales y penales que estos. Además los clubes están sujetos a otras normas como a las de la Liga de Fútbol Profesional y otros.
Si bien los primeros responsables del rotundo fracaso económico de los clubes son quienes los gestionan: sus consejos de administración. Si observamos la gestión de sus dirigentes, se puede evidenciar que estos no han arreglado nada y solo se han centrado en aspectos deportivos y se han olvidado sobre los asuntos económicos. Pues esta forma de gestionar los clubes de fútbol es posible porque en muchas ocasiones los gestores incurren en incumplimientos de la ley.
Pero cuando un empresario no futbolístico incumple la ley, se ponen en marcha todos los controles del sistema con el fin de que acabe cumpliendo o que desaparezca del mercado, o bien el Estado le impone una sanción económica pero no sucede con los clubes de fútbol. Pero, ¿por qué no pasa nada?
1. Mal control
La primera causa es que no se acertó al elegir las instituciones de control de las SAD. La Liga de Fútbol Profesional -primera institución de control- está formada por los propios clubes de fútbol, por lo tanto a nadie le sorprende que no funcione, es evidente, ¿no? Otra es el Consejo Superior de Deportes -segunda institución de control- tiene carácter político, y como el mundo del fútbol parece dar muchos votos e intereses para nuestros políticos hacen la vista gorda.
Pero no solo esto sino que también tienen su responsabilidad los acreedores, los cuales, en vez de exigirles el pago puntual de las deudas, les dan un trato privilegiado. Los principales acreedores de los clubes son los jugadores, los proveedores (entre los que figuran los intermediarios que intervienen en los traspasos), las entidades de crédito y la Administración Pública.
2. Cumplen con ellos
Con los que mejor cumplen los clubes es con los intermediarios y con los jugadores. Con los primeros porque si no les pagan no hay nuevos fichajes. Y con los jugadores porque no les suelen pagar todo: los clubes, con el consentimiento de los propios futbolistas (para pagar menos impuestos), dividen sus ingresos entre los derivados del contrato -que se suelen abonar porque si no los descienden de categoría- y del contrato de imagen, que suelen acabar reclamando ante los tribunales de justicia, pero cuando ya no están en el equipo.
En la actualidad el gobierno dice que tenían una deuda de 607,36 millones de euros con Hacienda. Pero la Agencia Tributaria no recuperará toda la deuda, ya que seis clubes han presentado, concurso de acreedores (quiebra), lo que conllevaría sólo el pago de una parte de lo que deben.Ante esta situación Hacienda ha decidido comunicar la retención de los ingresos que deben ir destinados a los clubes hasta cubrir la deuda.
Así Hacienda pretende cobrar de esta forma 43,5 millones de euros a siete clubes.
Pero el embargo tiene, por ahora, carácter preventivo. Es decir, Hacienda no pide el ingreso inmediato de esas cantidades en sus arcas, sino que exige su inmovilización hasta que los clubes de fútbol atiendan sus obligaciones.
Esta decisión afecta a una de las fuentes de financiación más importante de los clubes, ya que, los derechos de retransmisión por la televisión de los partidos, puede llegar a ser del 60% de sus ingresos.
Pero esta situación de pasividad por parte de Hacienda y del Gobierno es increíble, ya que tiene a los clubes de fútbol en un lugar privilegiado además que el Estado está dando una imagen de debilidad frente a las empresas. En mi opinión esto no se debería permitir ya que, a los que tienen menos recursos muchas veces no le permiten ni el mínimo impago porque ya empiezan con embargos, sanciones y demás procedimientos jurídicos pero no ocurre con el caso de poderosos. Además todo este dinero se podría invertir en medidas anticrisis para ayudar a la sociedad española y a quienes más están sufriendo esta crisis: los ciudadanos y los trabajadores no los altos ejecutivos ni la banca.
Nosotros proponemos el embargo televisivo y que parte de las ganancias obtenidas por la venta de entradas, de productos oficiales vallan a parar al Estado, hasta que la deuda esté saldada.
Ante esta situación os proponemos que nos enviéis vuestros comentarios diciéndonos lo que opináis al respecto pero también que nos digáis que posibles soluciones se os ocurren para arreglar esta situación que sin duda nos afecta a todos los ciudadanos, pues somos nosotros quienes estamos a pagar las consecuencias.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Bueno, yo la verdad no estoy para nada enterado en lo referente a este tema. Lo que si puedo decir es lo desorbitados que me parecen los precios de compra-venta de jugadores y demás que los grandes clubes realizan. Es otra clase de especulación que mueve millones, y para mi, pierde méritos un deporte que paulatinamente se ha ido convirtiendo en negocio.




Carlijo ;)